El día que cambió el mundo
Antes de eso, nadie lo habría imaginado
Antes de eso, nadie lo habría imaginado
La autoridad se impone, el regreso del Lobo
Cuando la disciplina se enfrenta al caos
Cuando el miedo es la sentencia
Solo era macho para gritarle a las mujeres
- Acá hay algo, señor Director…
Los reclusos del 3C habían logrado cerrar la reja. Era muy resistente, pero no tenían duda que los atacantes terminarían por forzarla. Tenían que huir, pero estaban encerrados. Al fondo había una reja, si podían arrancarla, podrían saltar. Eran tres pisos, más aún, tres pisos altos, pero de un salto de esos se sobrevive, si los llegaban a agarrar...
En ese momento entró un oficial de la Guardia Nacional. Pudo ver las estrellas, un Coronel, portanombres que decía "Pérez". Se paró firme de un salto. Era civil, pero las costumbres no se perdían. La secretaria le dijo - El señor le solicita.