Un hombre para una misión imposible

08.05.2025

La misión parecía imposible

En ese momento entró un oficial de la Guardia Nacional. Pudo ver las estrellas, un Coronel, portanombres que decía "Pérez". Se paró firme de un salto. Era civil, pero las costumbres no se perdían. La secretaria le dijo - El señor le solicita.

- ¿Usted es el que trabaja con mi primo? Continúe.

- Afirmativo mi Coronel, soy el Sargento Loup.

- Pase a mi despacho. Señorita, tráigame café ¿Usted también Sargento?

- Negativo mi Coronel.


Unos minutos después, el Coronel Pérez le dijo:

- Necesito un Director para el penal de Yare. El Director que está actualmente, que lo nombró mi predecesor, es un desastre, perdió totalmente el control, muertos, heridos, fugados. Un desastre total. Me dijo mi primo que usted además de Sargento en la infantería es sub comisario de inteligencia y abogado especialista en el área penal.

- Es correcto mi Coronel.

- ¿Tiene experiencia en cárceles?

- Negativo mi Coronel, tengo experiencia de comando en operaciones, incluso he participado en operaciones de fuego real y en investigaciones.

- Germán me habló muy bien de usted, lo tiene en alta estima y considera que fue una pérdida darle la baja. Me basta con esa recomendación. - Tomó el teléfono y le dijo a una secretaria - Tramiten el ingreso inmediato del Sargento Loup, con cargo de Director de Cárcel III, para ir a Yare - Cortó la llamada y se dirigió a Marcos - Vaya que le procesen el ingreso y se me presenta a las once. A esa hora lo voy a mandar con un vehículo para que tome posesión del cargo.

- Entendido mi Coronel - y se dirigió hacia la puerta. La secretaria malgeniada lo vio con poca simpatía, pero se dio cuenta que no era bueno pelear con Marcos. En el primer encuentro, sin intentarlo, el Lobo mostró la fuerza con la que llegaba.

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