Cuatro veces despertamos el infierno
28.10.2026

Durante este mes recorrimos cuatro lugares muy distintos.
Fuimos al Japón feudal, donde hombres capaces de moverse en la oscuridad terminaron confundidos con seres sobrenaturales.
Pasamos la Navidad de 1914 en las trincheras del Frente Occidental, donde por unas horas británicos y alemanes dejaron de ser enemigos... hasta que algo consiguió que tuvieran que volver a tomar juntos sus fusiles.
Entramos en el Lagăr de Soluţie, un campo que nunca existió, construido literariamente sobre un horror que sí existió, y nos preguntamos qué ocurre cuando un monstruo sobrenatural llega a un lugar donde los monstruos humanos estaban primero.
Y finalmente llegamos a Venezuela. A unas mazmorras donde unos hombres tenían las llaves y otros estaban encerrados, hasta que apareció alguien para quien las puertas habían dejado de importar.
Cuatro épocas.
Cuatro escenarios.
Y una misma idea detrás de todas ellas.
Siempre me ha interesado más el terror cuando lo imposible aparece dentro de un mundo reconocible. No cuando entramos en un universo fantástico donde cualquier cosa puede suceder, sino cuando permanecemos en el nuestro y, de repente, una sola cosa que no debería existir aparece en él.
Eso es Cuando el infierno despierta.
Los Tengus no deberían acudir a la llamada de un ninja.
Los muertos de 1914 no deberían levantarse y caminar nuevamente por tierra de nadie.
Un strigoi no debería recorrer un campo de concentración.
Y un hombre muerto no debería regresar a las mazmorras donde fue asesinado.
Pero durante estas páginas lo hacen.
Porque cuanto más firmemente tenemos los pies en la realidad, más inquietante resulta el momento en que algo imposible entra en ella.
Durante octubre les fui mostrando de dónde nacieron estas historias, algunos fragmentos y parte del universo que construí alrededor de ellas.
en el libro.
Fuimos al Japón feudal, donde hombres capaces de moverse en la oscuridad terminaron confundidos con seres sobrenaturales.
Pasamos la Navidad de 1914 en las trincheras del Frente Occidental, donde por unas horas británicos y alemanes dejaron de ser enemigos... hasta que algo consiguió que tuvieran que volver a tomar juntos sus fusiles.
Entramos en el Lagăr de Soluţie, un campo que nunca existió, construido literariamente sobre un horror que sí existió, y nos preguntamos qué ocurre cuando un monstruo sobrenatural llega a un lugar donde los monstruos humanos estaban primero.
Y finalmente llegamos a Venezuela. A unas mazmorras donde unos hombres tenían las llaves y otros estaban encerrados, hasta que apareció alguien para quien las puertas habían dejado de importar.
Cuatro historias diferentes.
Cuatro épocas.
Cuatro escenarios.
Y una misma idea detrás de todas ellas.
Siempre me ha interesado más el terror cuando lo imposible aparece dentro de un mundo reconocible. No cuando entramos en un universo fantástico donde cualquier cosa puede suceder, sino cuando permanecemos en el nuestro y, de repente, una sola cosa que no debería existir aparece en él.
Eso es Cuando el infierno despierta.
Los Tengus no deberían acudir a la llamada de un ninja.
Los muertos de 1914 no deberían levantarse y caminar nuevamente por tierra de nadie.
Un strigoi no debería recorrer un campo de concentración.
Y un hombre muerto no debería regresar a las mazmorras donde fue asesinado.
Pero durante estas páginas lo hacen.
Porque cuanto más firmemente tenemos los pies en la realidad, más inquietante resulta el momento en que algo imposible entra en ella.
Durante octubre les fui mostrando de dónde nacieron estas historias, algunos fragmentos y parte del universo que construí alrededor de ellas.
en el libro.
Cuando el infierno despierta.

LA REALIDAD TIENE SUS HORRORES.
IMAGINE CUANDO APARECE LO IMPOSIBLE.
YA DISPONIBLE EN AMAZON
https://amzn.eu/d/08GwZIqw