Elegancia, misterio y ternura: así es un gato negro

26.05.2025

Este fin de semana dejaron un kennel con cinco gatitos en la entrada de la clínica veterinaria donde llevo a mi gato. Eran todos distintos, pero tenían una característica en común: tres eran de colores claros y dos de colores oscuros (incluso uno negro).

Ese mismo día se logró colocar en adopción a tres de los gatitos. ¿Adivinan cuáles? Los gatitos claros. Por alguna razón que no logro racionalizar, la gente prefiere los gatos de color claro a los oscuros, y para nada quieren a los gatos negros. Gato es gato, hay poca diferencia entre uno y otro. Algunos son más tranquilos, otros más cariñosos, pero el color no hace diferencia

Los gatos tienen actitudes muy similares: todos duermen durante horas en su mueble favorito; si es el caso, cazan ratones; son muy limpios, y les gusta salir a explorar y restregarse contra uno para dejarnos marcados como "de su propiedad" (la gente tiene perros, pero los gatos nos tienen a nosotros).

Entonces, ¿por qué el rechazo hacia los gatos negros?

La primera razón es la ignorancia. Los gatos negros no dan mala suerte; eso solo puede caber en la mente de alguien con la cabeza totalmente cerrada. En épocas primitivas se los relacionaba con las brujas, con lo maligno. Esto último —de relacionar el color negro con lo maligno— es completamente absurdo y estúpido. ¿Acaso los trajes más elegantes no son oscuros, incluso negros? A nadie se le ocurriría pensar que una persona vestida de frac (que en casi la totalidad de los casos es negro) se ve maligna.

Esta muy estúpida superstición se ha visto acrecentada por los estereotipos del cine y la televisión, donde el personaje malvado, si tiene perros o gatos, no son de color claro, sino negros. También en el campo se ha asociado al diablo con animales de color negro (ganado o caballos), pero recordemos que "El Zorro" viste de negro y monta un corcel negro.

En esta época de redes sociales también se rechaza a los gatos negros porque podrían no lucir tan bien en las fotos. Pero eso depende del fondo: con fondo blanco, un gato blanco no se distinguirá muy bien. También se dice que no se distinguen claramente sus rasgos faciales.

Pero los gatos negros tienen una presencia imponente. Si no hay algo que permita comparar su tamaño, cualquiera podría jurar que está viendo una pantera. Yo tengo una pantera en mi casa, completamente domesticada, que duerme en el sofá, en las camas... donde él prefiera.

Lo único que puedo decir a quienes rechazan a los gatos negros es: USTEDES SE LO PIERDEN.

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